

Una excedencia laboral existe cuando una persona empleada suspende su relación laboral con la empresa de forma temporal. Durante este período de suspensión la persona no estará obligada a prestar sus servicios, sin embargo, la empresa sí mantiene su vínculo laboral. Es posible solicitar una excedencia por diferentes motivos, cuidado de hijos, desarrollo de proyectos personales o necesidad de atención médica, por ejemplo.
Cuando se concede una excedencia, la relación laboral quedará reducida al mínimo, por lo quela empresa no estará obligada a pagar el salario de la persona en excedencia ni a cotizar.
Sin embargo, la excedencia puede conllevar que sea necesario cubrir la ausencia de la persona empleada.
En España, las excedencias laborales se regulan por la legislación laboral, estableciendo los derechos y obligaciones tanto para las personas empleadas como para las empresas en casos de excedencia.
Las excedencias aparecen reguladas en:
En las diferentes normas se establece qué es una excedencia, en qué casos se puede solicitar y qué tipos existen, así como otras circunstancias relacionadas con este tipo de permiso.
En función de las circunstancias y su duración máxima, hay diferentes tipos de excedencia laboral, cada una con sus propias características y requisitos.
Algunos de los tipos más habituales:
La persona empleada la solicita por razones tanto personales como profesionales, realización de estudios, cuidado de un familiar o desarrollo de un proyecto personal. Está regulada en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores.
Para poder solicitarla, la persona empleada debe cumplir unos requisitos, debe tener una antigüedad de al menos un año en la empresa. Y si esta hubiera disfrutado de una excedencia anterior, deben de haber transcurrido al menos 4 años desde la finalización de esta. La excedencia tendrá una duración mínima de 4 meses y máxima de 5 años.
Es importante saber que la persona no tiene reservado el puesto y el retorno será a una posición de la misma categoría, si bien, algunos convenios establecen un periodo de reserva del puesto de trabajo.
La excedencia forzosa es aquella que se tiene que coger una persona que trabaja en una empresa privada por asumir un cargo público o sindical que es incompatible con la actividad laboral.
Este es el único supuesto en el que la empresa está obligada a aceptar la excedencia y la persona empleada no tiene que especificar el período de tiempo al hacer la solicitud si no lo sabe.
En el caso de la excedencia forzosa la empresa deberá mantener el puesto de trabajo, salario y antigüedad de la persona en excedencia. Esta última, de hecho, sigue contando durante el periodo en el que la persona no trabaje.
Esta excedencia se puede solicitar para cuidar de los hijos durante un período que no supere los 3 años, con reserva del puesto de trabajo. Esta es una de las excedencias más habituales y está regulada específicamente en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores en favor de los derechos de las personas trabajadoras.
Es posible esta excedencia para el cuidado de familiares hasta el segundo grado de parentesco por consanguinidad (familiares propios) o afinidad (familiares del cónyuge) para atender a personas dependientes que no desempeñan una actividad retributiva. Se puede obtener por un periodo máximo de dos años, a excepción de que el convenio colectivo especifique un tiempo superior.
La persona empleada tiene derecho a la reserva del puesto de trabajo durante el primer año de la excedencia. Transcurrido este tiempo, tendrá derecho a reincorporarse a un puesto del mismo grupo profesional o de categoría equivalente.
Existen ocasiones, en las que empresa y trabajador acuerdan una suspensión del contrato de trabajo en forma de excedencia, con el objetivo de satisfacer las necesidades de ambas partes.
En esta situación, el resto de las circunstancias relacionadas con la excedencia también son pactadas entre la persona y la empresa.
Normalmente, la iniciativa de excedencia parte de la persona empleada, pero, nunca se debe dar por hecho de forma unilateral sin haber recibido la confirmación por parte de la empresa o, en su defecto, la resolución judicial que la aprueba.
Para que sea válida, la solicitud de excedencia debe cumplir los siguientes requisitos:
Solicitar una excedencia laboral conlleva una serie de efectos tanto para la persona trabajadora como para la empresa.
Consecuencias para la persona trabajadora
La persona trabajadora que solicita la excedencia será la más afectada por las consecuencias:
Es importante saber que las condiciones concretas pueden variar dependiendo el tipo de excedencia y el convenio colectivo aplicable.
En Cifuentes Legal, somos conscientes de la sensibilidad en esta materia y velamos por los intereses de nuestros clientes, asesorándoles con gran compromiso y dedicación.
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