
¿Tengo que negociar antes de demandar? El nuevo requisito para acudir a los tribunales
¿Tienes un problema legal y estás pensando en presentar una demanda? Negociar antes de demandar puede ser un paso necesario en determinados conflictos civiles, especialmente desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025.
Esta normativa establece, con carácter general para determinados asuntos civiles, la necesidad de intentar previamente una solución al conflicto mediante un Medio Adecuado de Solución de Controversias (MASC) antes de acudir a los tribunales.
Pero ¿qué significa realmente negociar antes de demandar? ¿Estás obligado a llegar a un acuerdo? ¿Qué ocurre si la otra parte no quiere negociar? ¿Y qué pasa si presentas una demanda sin haber realizado este paso?
En este artículo te explicamos de forma sencilla qué debes saber antes de iniciar determinadas acciones judiciales.
MASC significa Medios Adecuados de Solución de Controversias.
Se trata de diferentes mecanismos que permiten intentar solucionar un conflicto sin tener que llegar directamente a un procedimiento judicial.
La Ley Orgánica 1/2025 contempla diferentes vías, entre ellas:
El objetivo es intentar alcanzar una solución antes de iniciar un procedimiento judicial.
No necesariamente.
Esta es una de las cuestiones más importantes.
La obligación general consiste en intentar previamente una solución negociada cuando la ley lo exige, pero eso no significa que tengas que aceptar cualquier acuerdo ni que estés obligado a solucionar el conflicto sin acudir a los tribunales.
Si la negociación termina sin acuerdo, y se cumplen los requisitos correspondientes, puede ser posible acudir posteriormente a la vía judicial.
Por eso es importante diferenciar entre:
Intentar negociar ≠ estar obligado a llegar a un acuerdo.
La Ley Orgánica 1/2025 establece que, con carácter general, en el orden jurisdiccional civil, acudir previamente a un medio adecuado de solución de controversias es un requisito de procedibilidad para que determinadas demandas puedan ser admitidas.
Esto puede afectar, por ejemplo, a determinados conflictos relacionados con:
Sin embargo, no todos los procedimientos están sometidos a este requisito.
La propia ley contempla diferentes excepciones.
Esta es una situación bastante habitual.
Que una persona tenga que realizar un intento de negociación no significa que la otra parte esté obligada a aceptar una propuesta.
La legislación contempla mecanismos para acreditar que se ha intentado solucionar el conflicto y también regula qué ocurre cuando la negociación termina sin acuerdo.
Por eso, si la otra parte no responde, rechaza la propuesta o no se consigue llegar a un acuerdo, es importante dejar constancia correctamente del intento realizado.
No basta simplemente con decir: “Intenté hablar con él”.
Dependiendo del caso, será necesario utilizar y documentar adecuadamente el mecanismo correspondiente.
Este punto es especialmente importante.
Cuando el requisito de procedibilidad sea aplicable, no cumplirlo puede provocar problemas para la admisión de la demanda.
La Ley Orgánica 1/2025 modifica también la regulación procesal para contemplar que las demandas deban acreditar determinadas circunstancias relacionadas con el intento de negociación cuando este sea exigible.
Por eso, antes de presentar una demanda civil, conviene comprobar:
Un error en este punto puede generar retrasos innecesarios.
La ley establece determinadas excepciones.
Por ejemplo, no se exige acudir previamente a un MASC en algunos supuestos relacionados con la tutela judicial civil de derechos fundamentales, determinadas medidas de protección de menores, filiación, paternidad y maternidad, determinados procedimientos sobre posesión, entre otros casos previstos legalmente.
Tampoco es necesario, en determinados supuestos, para iniciar una demanda ejecutiva, solicitar determinadas medidas cautelares previas o determinadas diligencias preliminares.
Por eso, no conviene asumir que todos los conflictos funcionan igual.
La vía adecuada dependerá de las circunstancias concretas del problema.
No existe una respuesta única.
En algunos casos, una negociación puede permitir alcanzar una solución más rápida y evitar los costes y tiempos asociados a un procedimiento judicial.
Además, puede ser especialmente interesante cuando las partes tienen interés en mantener una relación posterior, por ejemplo, en determinados conflictos contractuales o entre personas que tienen intereses económicos comunes.
Pero en otros casos, negociar puede no ser suficiente o puede que la otra parte no tenga intención de alcanzar un acuerdo.
Lo importante es valorar la estrategia antes de actuar.
Un abogado puede analizar el conflicto, determinar si es necesario realizar un MASC y ayudarte a plantear correctamente la negociación.
Sí.
La propia normativa contempla la posibilidad de que las partes negocien directamente o lo hagan a través de sus abogados.
Contar con asesoramiento jurídico puede ser especialmente importante cuando existen cantidades económicas relevantes, contratos, derechos sobre bienes o cualquier otra cuestión que pueda terminar posteriormente en los tribunales.
Un abogado no solo puede ayudarte a conocer tus derechos.
También puede ayudarte a plantear una propuesta de acuerdo, valorar la respuesta de la otra parte y dejar correctamente documentado el proceso.
Resolver un conflicto mediante negociación puede tener varias ventajas:
Si las partes llegan a un acuerdo, es posible que no sea necesario iniciar un proceso judicial.
Un acuerdo puede permitir solucionar determinadas controversias en menos tiempo que un procedimiento judicial.
Dependiendo del caso, evitar un procedimiento judicial puede reducir los gastos asociados al litigio.
Las partes pueden negociar soluciones adaptadas a sus intereses que quizá no sean posibles mediante una sentencia.
Intentar alcanzar un acuerdo puede evitar que una disputa termine deteriorando todavía más la relación entre las partes.
Que no exista acuerdo no significa que pierdas tus derechos.
Si el conflicto puede llevarse a los tribunales y se cumplen los requisitos legales, podrá plantearse la correspondiente acción judicial.
Lo importante es haber actuado correctamente durante la fase previa y contar con la documentación necesaria para acreditar el intento de solución cuando sea exigible.
Por eso, antes de dar cualquier paso, es recomendable analizar el caso desde el punto de vista jurídico.
Las modificaciones introducidas por la Ley Orgánica 1/2025 hacen que determinados conflictos civiles requieran prestar especial atención a lo que ocurre antes de presentar una demanda.
No se trata simplemente de enviar un mensaje a la otra parte y esperar.
Hay que saber si existe obligación de acudir a un MASC, qué mecanismo puede utilizarse y cómo debe acreditarse correctamente el intento de negociación.
Además, existen excepciones y situaciones particulares que pueden cambiar completamente la estrategia.
En Cifuentes Legal podemos estudiar tu situación y explicarte qué opciones tienes, si es necesario realizar una negociación previa y cuáles pueden ser los siguientes pasos.
No esperes a iniciar un procedimiento para descubrir que antes había que cumplir un requisito.
Si tienes dudas sobre un conflicto civil, contar con asesoramiento jurídico desde el principio puede ayudarte a tomar decisiones con mayor seguridad.